En el territorio que se extiende entre las ciudades de Antigua y Providencia, en pleno corazón de la región de Campos, la familia Sobral ejerció su poder señorial. Desde Concepción, cacique apostólico que se adueñó de las tierras desamortizadas a la Iglesia, hasta Alfonso, un señorito sin escrúpulos que abrazó el fascismo. Por las páginas de este libro desfilan personajes e historias de una oligarquía que se enriqueció gracias al monopolio del comercio harinero y la especulación ferroviaria. Los protagonistas de una forma de gobierno sobre la tierra y sus gentes que ancla sus raíces en la Reconquista y llega hasta nuestros días. Bajo la costra reseca de algunos páramos aún se pudre el fruto de aquel poder violento. Son nuestros páramos. Los páramos negros.